lunes, 25 de octubre de 2010
26 de lluvia
miércoles, 20 de octubre de 2010
miércoles, 11 de agosto de 2010
11 Agosto
domingo, 1 de agosto de 2010
V
IV
III
II
I
jueves, 15 de julio de 2010
Poema muerto no.° 2
miércoles, 14 de julio de 2010
Poema muerto
martes, 13 de julio de 2010
Soledad colectiva
lunes, 12 de julio de 2010
Tiempo para dos
sábado, 10 de julio de 2010
La ciudad
jueves, 17 de junio de 2010
Resumen de noticias (Nacimiento)
como volver a ser niño una vez más, así de repente.
Veo atrás, y encuentro una colección de puentes hecho añicos,
miro por delante y un precipicio enorme se dibuja en torno mío:
entre otras cosas vaga el amor, la fortuna, la dicha,el honor, la gloria, el prestigio, la fama,
ese tipo de cosas que buscan los hombres cuando se cansan de ser niños.
Pero yo por mi parte, quiero seguir buscándome en lo hondo,
quiero alzar mi bandera y en un grito la risa, el corazón, el alma.
Quiero buscar manantial entre rocas,
exigir una caricia a la dura mano del odio,
buscar la libertad en mis propios pies, recientemente tan llenos de polvo y barro.
La alegría en cualquier rosa o parque o campana o tal vez un café o una sábana,
lo que el viento quiera arrastrar a mi lecho, por capricho o azar.
Ir como el agua, unánime, hermoso, sin preocuparme de las rígidas tormentas del sol,
que no siempre acaban por llegar a todas, todas las puertas. Quiero hacer crecer flores,
despilfarrar una sonrisa o dos o tres o cuantas quieran venir a mi encuentro.
Quiero creer que no ha muerto en mis cabellos el brillo tan hermoso que de niño supe abrigar: el blando de los ojos y el alma, la imaginación, el placer en las cosas tontas y sencillas (que no guardan nunca una importancia práctica, pero si un refugio tibio en tu hoy, avasallado corazón profeta), en fin…
sábado, 5 de junio de 2010
Último tiempo
Abrelatas
jueves, 3 de junio de 2010
Ocaso y residencia
sábado, 29 de mayo de 2010
También la música juega en mis ojos.
El canto de los Cronopios
Cuando los Cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.
Cuando un Cronopio canta, las Esperanzas y los Famas acuden a escucharlo aunque no comprenden mucho su arrebato y en general se muestran algo escandalizados. En medio del corro el Cronopio levanta sus bracitos como si sostuviera el sol, como si el cielo fuera una bandeja y el sol la cabeza del Bautista, de modo que la canción del Cronopio es Salomé desnuda danzando para los Famas y las Esperanzas que están ahí boquiabiertos y preguntándose si el señor cura, si las conveniencias.
Pero como en el fondo son buenos (los Famas son buenos y las Esperanzas bobas), acaban aplaudiendo al Cronopio, que se recobra sobresaltado, mira en torno y se pone también a aplaudir, pobrecito.
(Interludio)
La gente sale a buscar café y se aplaza la función en diez minutos, nada más.
