la rueda de la fortuna,
los idiotas que se lastiman el alma,
por no comprender que para subir al cielo
hay que comprar el barro.
Que no es tan ancho el universo como parece,
que es más angosto y más, que cabría en mi habitación,
si me sentara un boca abajo.
Que los cantos no llenan los oídos, que los ojos no abrazan el alma para quedarse.
he aprendido tantas cosas, he aprendido que sufrir es un arte,
diminuto y vital, preciso para quien puede caer al fondo y volver intacto,
mortal para quien se olvida que abajo no hay señalética ni direcciones.
"Desgarrar la poesía en una lágrima para encontrarte a ti"
Y hoy esa lágrima me ha abierto un agujero en el pecho,
me ha dejado desnudo, con sentido mínimo de cualquier cosa.
Las sombras me abruman, me hacen parte de su fiesta,
creo que me quiero quedar,
creo que me quiero quedar...

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