jueves, 15 de julio de 2010

Plegaria

Luces fuera.

Poema muerto no.° 2

Amor
cómo explicarte
lo inmenso del vacío
la tempestad infinita y venidera
el choque de dos universos tan distantes,
cómo devolverte tu nombre para siempre, no
encontrarte más en cada esquina, en cada gota de café.
cómo apaciguar una única herida, si te has vuelto
todo, amor, si detrás de cada puerta, en cada
paso, en cada nombre, en cada risa estas
tú. Quiero borrarte, para tenerte
siempre escondida, como un
tesoro, quiero olvidarte,
para encontrarte de
nuevo, para volver
a amarte, ya no
te amo más
amor, ya
no

miércoles, 14 de julio de 2010

Poema muerto

Te amo,
pero de amarte
habría de agotar todo
el amor en el primer respiro, el tuyo.
De amarte, amor, cortaría todas las rosas
y las escondería secretamente bajo tu almohada,
para que de pétalos llenemos todo, desde los estan-
dartes de guerra hasta la ligera risa de los niños.
Amor, tus ojos son el refugio del sol los días
en que se hecha abajo el mantel de la
lluvia, que ahoga los corazones.
ash, pero tus ojos no pueden
quebrar la muerte, amor,
estoy tan muerto,
ya no te amo,
amor.

martes, 13 de julio de 2010

Soledad colectiva

Así nos va,
no es la medicina moderna,
ni es el estrepitoso siglo XX
que se nos viene encima como
un monumental castillo de naipes.

No es que nos hayamos cansado
de gritarle al cielo en la cara,
ni es que hayamos roto todas
las luces del universo.

No es el invierno más largo,
ni es que se hayamos congelado,
todos los nacimientos.

No es la lujuria que dota (hoy)
a la idiotez de sentido, ni es que
el mundo se haya acortado para
quienes buscan en el aire un respiro.

No es la maquinaria del escepticismo
que nos envuelve las manos en ceniza,
ni se ha vuelto la creatividad un manojo
de sueños muertos.

No es que hayamos derramado la última
gota de sangre, ni hacia falta sangre
para cortar del cuello la esperanza.

No es el cotidiano que nos envuelve
en el pegajoso velo del tiempo,
ni es que el tiempo se haya desarmado
para todos los que mueren antes de morir.

Sea como sea,
no seguiré esperando
de pie sobre la arena.

(la espuma carcome por dentro)

lunes, 12 de julio de 2010

Tiempo para dos

Se cree antes en el silencio
que en uno mismo:

Asume una vez tu nombre
y lo tendrás para siempre,
como una cicatriz inevitable.

Asume de una vez este andar
callejero y tremebundo y tal vez
comprendas por qué lo digo.

Más de una vez me han detenido
de reojo en la calle, los gritos invisibles
en pleno rostro, como un golpe.

Más de una vez me han secuestrado
décadas enteras, largos siglos, por
aventurarme a mirar entre rejas.

Asumir es resignarse; suplicarle al sol
un rayito inocente, que nazca desde el suelo.

sábado, 10 de julio de 2010

La ciudad

Abajo, la ciudad tiembla,
se desploma el gris
y de las ventanas
escurre a gritos caudalosos
un universo muerto.

Ha caído inevitable el invierno.

En las principales avenidas
y concurridas arterias,
se dibujan burbujas
llenas de niños dentro,
como para calmar la ira
de la capital sedienta
de ver y ver venir el odio.

Su esquina habita dentro,
callará para llegar a quedarse.

Pero mientras, los corazones
llueven invisibles, torrentosos.

No podría creer que algo
vuelve a crecer al margen
de esta penumbra.

En la ciudad,
los alumbrados de las calles
son como las gentes, descorazonados, sombríos,
han sido todos perforados en el centro,
ya sea por obra o desobra del nuevo viejo milenio.

Ahora echa a correr tu risa,
el frágil patín que es aguardar
expectante el cambio, y bueno,
como ya sabes, la ciudad no marchará
a ninguna parte.

La impotencia es el límite,
donde la locura sepulta los corazones.

(Now...
close your eyes)